El problema no es tu Servicio.
Es que no está diseñado para ser una Experiencia

Autora, conferencista y podcaster en Customer Experience (CX) y servicio al cliente en Latinoamérica.

Más de 30 años diseñando Experiencias del Cliente en la operación real y en escenarios complejos.

Al inicio de mi carrera formé parte de la empresa Walt Disney World en Orlando, FL.  Trabajando directamente en la operación

Algo que aprendí en Disney Univeristy es que:
La experiencia del cliente no depende solamente de la actitud… depende de cómo está diseñada.

Años después, sigo viendo lo mismo.
Empresas que hacen bien las cosas… pero cuando algo se complica, la experiencia se rompe.

Especialista en Customer Experience (CX) para empresas B2B y B2C

Mi enfoque está en diseñar Customer Experience (CX) dentro de organizaciones donde la operación sí importa.

Por medio de:

• Congresos empresariales
• Convenciones corporativas
• Encuentros de liderazgo
• Programas de transformación organizacional


Porque es ahí —en la operación real y en escenarios complejos— donde la experiencia del cliente se define.

• Donde hay presión
• Donde hay tiempos.
• Donde hay clientes esperando.

No es lo que se dice… es lo que pasa cuando algo se complica.

Porque el Customer Experience no falla en la intención. 
Falla en la estructura.


Cuando la experiencia tiene estructura
:

  • El cliente deja de depender de “a ver quién le responde”
  • Las áreas internas se alinean
  • La comunicación interna fluye
  • La operación deja de frenar la experiencia

Y algo cambia:
ya no es esfuerzo… es forma de operar.

“No podemos dejar el Servicio al Cliente en el estado de ánimo de los colaboradores.”

Conferencias de Customer Experience en México y Latinoamérica enfocadas en llevar la experiencia del cliente a la operación real:

• Estrategia de Customer Experience (CX)
• Cultura de servicio
• Alineación entre áreas internas
• Comunicación con el cliente interno
• Claridad en la experiencia del cliente
 
Para que el servicio deje de depender de la persona… y se sostenga en cómo opera la empresa.


Mi propósito es que un buen día tu cliente te escriba para decirte:

“Querido director, su empresa… ¡no deja de sorprenderme!”